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TIFF es el formato de archivo de imagen preferido en fotografía profesional, artes gráficas e impresión de alta calidad. Almacena datos de imagen sin pérdida con soporte de profundidades de color de 8 y 16 bits, varios modos de color (RGB, CMYK, escala de grises) y capas en algunas implementaciones. Es el puente entre la cámara o el escáner y la imprenta.
El precio de esa fidelidad es el tamaño: un TIFF sin comprimir de una foto de 24 megapíxeles ocupa fácilmente 70–80 MB. Antes de convertir a TIFF, asegúrate de que tu destino — la imprenta, el archivo, el software de edición — realmente lo requiere. Para uso web o compartir en red, otros formatos son más prácticos.
Enhydra RPO convierte directamente desde RAW de cámara (CR2, CR3, NEF, ARW, DNG, RAF, ORF, RW2) y HEIC a TIFF sin pasos intermedios. Los RAW reciben un revelado estándar con balance de blancos neutro antes de la exportación. El resultado es un TIFF de 8 bits apto para edición posterior en Photoshop, Affinity Photo o cualquier software compatible con TIFF.
Si partes de PNG o WebP con transparencia, el canal alfa se conserva en el TIFF resultante. Si el formato de origen no tiene alfa, como JPG, el TIFF será opaco.
La mayoría de las imprentas profesionales aceptan TIFF como formato de entrega porque garantiza que no habrá degradación adicional entre lo que ves en pantalla y lo que sale impreso. Para proyectos de gran formato — carteles, lonas, packaging — donde cada detalle de imagen es visible, TIFF sin pérdida es la apuesta segura.
Un detalle importante: Enhydra RPO genera TIFF en modo RGB. Si tu imprenta requiere CMYK, necesitarás un paso adicional de conversión de perfil de color en Photoshop o un software de gestión de color. La conversión de espacio de color es una operación especializada que va más allá del cambio de formato.
Para archivar imágenes digitales con la intención de que sean legibles dentro de décadas, tanto TIFF como PNG son elecciones sólidas: ambos son formatos abiertos, sin pérdida y con amplio soporte de software. TIFF gana cuando el flujo de trabajo incluye herramientas profesionales de fotografía o artes gráficas que lo prefieren de forma nativa. PNG es más compacto y más universal en entornos de software moderno.
Si archivas para uso futuro sin un destino concreto de software, PNG es más ligero y más portable. Si archivas para un flujo de trabajo de estudio o imprenta, TIFF es la elección convencional.
TIFF sin compresión almacena cada píxel con todos sus bits de color sin descartar información. Una foto de 20 megapíxeles puede superar los 60 MB fácilmente. Es el coste de la fidelidad total.
Sí. El TIFF de salida es un TIFF estándar RGB de 8 bits compatible con Photoshop, Affinity Photo, GIMP y la mayoría del software de edición profesional.
Sí. TIFF admite canal alfa. La transparencia de PNG o WebP de origen se preserva en el archivo TIFF resultante.
Sí. Los RAW compatibles reciben un revelado estándar antes de exportar a TIFF. Si necesitas ajustes de exposición o color, revelalos en tu software antes de usar este conversor.